miércoles, 28 de septiembre de 2016

Pensamiento 002



Esta frase de San Francisco de Sales me hace pensar en el trabajo de ser mamá. Actualmente no es valorado que la mamá se quede en casa a educar a sus hijos. Pareciera que no vale la pena invertir nuestro tiempo a formar a nuestros pequeños. Pero esto es lo mejor que podemos hacer y, con ello, llegar a la santidad. 

¡Ánimo, el Cielo nos espera!