jueves, 29 de septiembre de 2016

Pensamiento 003


Nuestro corazón es nada más ni nada menos que el horno donde se forjan los corazones de nuestros hijos. ¡Qué mejor privilegio que formarlos en todos los aspectos! Estar con ellos todo el día es la oportunidad de dedicarnos a formar a nuestros hijos de acuerdo a nuestros valores y convicciones. No significa que va a ser fácil, pero lo que vale la pena requiere esfuerzo y sacrificio de nuestra parte.  

¡Ánimo, el Cielo nos espera!