viernes, 12 de agosto de 2016

Hola y bienvenidos a mi blog. Me llamo Guetty y tengo 35 años. Después de varias insinuaciones y un empujón por aquí y por allá, estoy iniciando este blog sobre la aventura que ha sido nuestro homeschool o educación en casa de nuestros hijos.
Decidimos empezar a hacer homeschool en Diciembre de 2013. Sé que no es mucho, hay familias que ya tienen hijos en universidad o que ya son abuelos, y su experiencia es mucho más amplia. Sin embargo, me atrevo a compartir mi experiencia porque en México el homeschool es tan desconocido que hace falta hablar más de él. Me he dado cuenta que mi poca experiencia es capaz de dar tranquilidad a quienes están considerando el homeschool o también puede inspirar a otros con ideas de cómo resolver algunas situaciones cotidianas. Creo que me falta mucho por vivir, pero lo poco que he pasado en esta nueva etapa familiar ha cambiado mi forma de ver la vida, mi relación con mi esposo e mis hijos, mis objetivos e ideales, mi relación con Dios, etc.
Y hablando de Dios. Soy católica, y por eso decidí que mi homeschool iba a ser católico y no laico. Y lo digo en singular porque mi esposo no es creyente, sin embargo me apoya y respeta que los niños vayan conociendo la fe católica. Respecto a esto solo quiero decirte que, el que mi esposo no sea creyente, Dios lo ha usado para que yo deje de ser una católica fría y empiece a ser responsable en conocer mi fe seriamente. También es algo en lo que me falta mucho por avanzar, me siento en pañales, especialmente después de conocer familias maravillosas que educan en casa, y otras que tienen hijos en escuela, y llevan su fe de una manera tan bonita, responsable y madura. Por eso considero que apenas voy en el inicio del camino de la fe, buscando salir de la tibieza y esperando agradar a Dios un poquito más cada día. Por eso, en este blog no vas a encontrar nada que vaya contrario a la fe católica y, si algún día lo encuentras, te pido que me mandes un mensaje privado haciéndome la corrección fraterna para salir del error. Una de las obras de misericordia es precisamente esta: corregir al que se equivoca. Nada más te pido que lo hagas con caridad, pues nada de lo que compartiré en este blog será con el fin de alejarte de la fe, al contrario, espero que sea de ayuda para ir integrando en tu vida diaria la fe católica al ritmo que Dios quiera. Ojalá sea más rápido que el mío, porque a veces de plano siento que doy un paso adelante y después dos o tres para atrás.
El hecho de que yo soy católica no limita a que cualquier persona de otra creencia se ponga en contacto conmigo para comentar cualquier cosas sobre homeschool, siempre manteniendo un ambiente de respeto por nuestras creencias religiosas. Aprovecho para agradecer a una buena amiga protestante, su testimonio de vida fue otra de las semillas que Dios puso en mi corazón para que empezara a salir de mi tibieza. Espero que si algún día lee estas líneas sepa quién es ella y sepa que estoy profundamente agradecida por haberme permitido ser testigo de su vida de fe.
Regresando a mi presentación, actualmente tenemos 6 hijos y estoy embarazada del séptimo. Primero Dios, en Octubre-Noviembre 2016 nos conocemos cara a cara. Vivimos en México. Y hablando de mi país, tiene unas semanas desde Mayo de este año, la ideología de género ha invadido más abiertamente México desde la presidencia de la República. Por eso, siento más urgencia de que las familias conozcan y consideren el homeschool como una opción real y factible para formar a sus hijos con valores cristianos, de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia. Necesitamos renovar México y pienso que Dios nos da esta herramienta para facilitarnos la tarea y, no es que en el homeschool todo sea color de rosa, ya te platicaré más adelante, pero sí creo que es más fácil ayudar a nuestros hijos a amar y conocer a Dios pues te permite estar con ellos más tiempo, conocerlos y sembrar la mejor semilla que tú puedas.
Así que comenzamos.