lunes, 22 de agosto de 2016

Narración, mi experiencia en casa (Parte 1)

La narración es un recurso muy importante para nuestro homeschool. Te he enseñado algunos ejemplos de narración que hacemos en casa. Han surgido algunas dudas y creo que es pertinente compartirlas contigo.
Lo primero es que la narración empieza formalmente hasta los 6 – 7 años de edad. Cómo puedes ver, en los ejemplos que he compartido de narración tengo 2 hijos menores de 6 años. Hacen narración porque ellos lo piden, no porque sea algo que yo les obligue a hacer.
Te quiero contar sobre las primeras narraciones de mi hijo de 3 años. Lo primero es que narra cuando él lo pide. Muchas veces está jugando o haciendo otra cosa y no quiere narrar. Por ser pequeño, no lo obligo, así que sus narraciones no son constantes. Lo mismo sucede con el de 4.5 años, aunque él pide narrar más veces que su hermano.
Generalmente, las primeras narraciones de mi hijo menor no tenían que ver con el tema. Me daba la impresión de que captaba una o dos palabras y con eso imaginaba su propia historia. Sus primeras narraciones involucraban a un dinosaurio verde. Después le dio por hablar de un payasito. Y finalmente, olvidó a ambos personajes y narraba lo que le salía de la imaginación. Te dejo algunos ejemplos:
  • Tema - Buscando pelea (Roma y Cartago): Que unos señores destruyeron un barco verde que tenía un manejo y unos motores. Que destruyeron el dinosaurio del barco. Y un dinosaurio verde destruyó el barco.
  • Tema - El más noble de todos los romanos (César): Que los números se subieron al señor con el barco que era suyo. Y un dinosaurio que otro señor también se subió y mordió al señor. Y una caja se estaba viniendo como un palo.
  • Tema - Población del mundo: Que un payasito estaba comiendo una araña y un león estaba en el techo.

Respecto a las narraciones de mi hijo de 4.5 años. También eran cortas, más constantes y tenían que ver con el tema. Él me narraba de la idea general de lo que habíamos visto. Te dejo también unos ejemplos:
  • Tema - La ciudad construida sobre el pantano (Washington DC): La capital de Estados Unidos era de la ciudad de geografía.
  • Tema - El reino animal y el reino vegetal: Los animales eran vivos y las frutas y verduras también. Todo era vivo.
  • Tema - Salomón: Que Salomón fue el rey.

¿Y qué hacía yo cuando narraban los pequeños? Decirles “Muy bien hijo”, darles ánimo y reconocer su esfuerzo. Mi instinto de mamá me decía que, si los presionaba o menospreciaba su narración, podía dejar de gustarles participar y que, cuando realmente tuvieran que empezar a hacerlo, iban a relacionarlo con una experiencia negativa o poco placentera.
Algo que llamó mi atención en las narraciones de los dos pequeños fue que imitaban a sus hermanos mayores. No en lo que decían, sino en cómo narraban. Generalmente les pido a los grandes que hablen fuerte o que se acerquen a mí cuando vayan narrando para escucharlos bien (que mi casa esté en silencio es cosa rara, siempre hay alguien jugando, cantando, hablando, etc). Como ellos van viendo lo que escribo, a veces me piden que borre tal cosa, que me regrese a tal parte para completar una idea que acaban de recordar, etc.
Lo mismo hacían los pequeños: “Mamá borra esto”, “Vamos a empezar otra vez”, etc. Y ellos veían que yo borrara o me regresara a borrar. Eso, para mí, fue un anticipo a todo lo que iban a poder aprender por imitación, a darme cuenta, con el poco tiempo que llevamos haciendo homeschool, que poco a poco las clases van a ser más fluidas porque los pequeños van a ir aprendiendo mucho de sus hermanos por iniciativa propia. Y confirmación de esto es la actividad de une los puntos que te compartí hace unos días, donde me di cuenta que uno de los pequeños conoce más números de los que yo pensaba.
Tuvimos un receso de clases de mes y medio aproximadamente. Hace un par de semanas que retomamos clases, el más pequeño pidió narrar y, para sorpresa mía ¡empezó a narrar sobre el tema de la clase! Para mí fue increíble cómo él solo pasó del tema del dinosaurio y el payasito a narrar sobre lo que había tratado la clase. Sus narraciones siguen siendo muy cortas, pero ya son sobre el tema.
Mi hijo de 4.5 años también maduró sus narraciones. Ya retiene más información y trata de darle estructura. He visto que va narrando con mayor fluidez. Aquí puedes ver el ejemplo de narración que había compartido en otra entrada. 
Esto te lo cuento para que tengas confianza en tus hijos. El que estén haciendo homeschool no quiere decir que todo va a quedar claro a la primera, sino que, puedes respetar los tiempos de cada niño y, cuando menos lo esperes, va a darse esa conexión en su cerebro que le permitirá alcanzar nuevas metas.
Ahora pasemos a los niños mayores de 6 años para quienes la narración es parte de la clase. Con ellos, he visto que cada uno tiene un estilo.
A la mayor, le gusta poner mucho detalle, pero a veces se enfoca en lo que no es importante. Poco a poco le fui diciendo que es bueno aprender a identificar la información importante. Que es bueno que se fije en nombres, fechas, lugares, etc, que voy leyendo porque eso le permitiría poder seguir investigando del tema y aprender más.  
Cuando mi hijo de 8 años escuchó lo de los detalles importantes, tuvo la iniciativa de ir haciendo su resumen mientras les iba leyendo. Unas veces escribió frases, otras veces fueron palabras clave. Actualmente ya no hace esto, pero es común que en sus narraciones actuales cuente detalles importantes que los demás hermanos pasaron por alto.
Mi 3° hija aún está encontrando su estilo. Hasta ahora sus narraciones se basan en lo que escucha de mí y luego lo vuelve a escuchar cuando sus hermanos narran. Es fácil darse cuenta que los toma como base pues usa las palabras o frases que ellos han usado. En las narraciones de un par de semanas para acá, empiezo a ver que hace su esfuerzo por estructurar su propia narración.
En la siguiente entrada sobre narración, te contaré lo que considero importante de la narración, en lo que me fijo y cuál es mi objetivo de que lo hagan.